El deporte extremo en el que las mujeres ganan a los hombres
🌎 Mundo · General · hace 2 h · Fuente: BBC Mundo

Así describe la piloto Susanne Callin el deporte extremo en el que compite.
Esta sueca es bicampeona de Europa de Top Fuel, la máxima categoría de las carreras de aceleración, una disciplina considerada por muchos como el deporte más rápido del mundo.
Las pruebas comienzan con un rugido ensordecedor que hace temblar el cuerpo. En cuestión de segundos, los autos con la aceleración más rápida del mundo salen disparados de la línea de partida mientras las llamas brotan de sus tubos de escape.
Los vehículos superan los 480 km/h en carreras que apenas duran cuatro segundos. Los pilotos soportan una fuerza de aceleración superior a la que experimenta un astronauta durante el lanzamiento al espacio.
Se trata de la única categoría de élite del automovilismo en la que las mujeres derrotan con frecuencia a los hombres en la lucha por los principales títulos.
Las mujeres han conquistado siete de los últimos nueve Campeonatos de Europa y hasta hace poco la estadounidense Brittany Force ostentaba el récord mundial de velocidad de la categoría.
En contraste, han pasado 50 años desde la última vez que una mujer participó en un Gran Premio de Fórmula 1.
Las mujeres representan alrededor del 10% de los participantes en el automovilismo y apenas el 4% de los pilotos de élite, según la organización More Than Equal.
Sin embargo, esta temporada constituyeron el 20% de las personas que compitieron en los campeonatos de Top Fuel de EE.UU. y Europa.
More Than Equal ha descrito las carreras de aceleración como "el deporte de motor con mayor igualdad de género del mundo". El Top Fuel es su categoría más extrema y debe su nombre al potente combustible a base de nitrometano que utilizan estos vehículos.
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Las carreras se disputan en una pista recta de apenas 305 metros y por lo general dos autos compiten frente a frente.
La primera sacudida llega en el primer segundo, cuando los pilotos soportan una enorme fuerza G mientras los vehículos pasan de estar detenidos a alcanzar los 160 km/h. A mitad del recorrido llega una segunda sacudida brutal, cuando el embrague se acopla por completo.
Pero para la sueca Susanne Callin, de 43 años, la descarga de adrenalina es "extremadamente adictiva".
En declaraciones a BBC Global Women, reconoce que la preocupación por los riesgos "siempre está presente", aunque asegura que "las medidas de seguridad realmente funcionan".
Los pilotos cuentan con un alto nivel de protección y los protocolos de seguridad se han reforzado aún más tras los accidentes mortales sufridos por vehículos impulsados por nitrometano en 2004 y 2008. Como consecuencia de estos accidentes, también se redujo la longitud de las carreras.
Incluso para quienes observan desde las gradas, la experiencia es visceral: las vibraciones sacuden el cuerpo y hacen temblar el suelo.
Se recomienda a los espectadores utilizar protección auditiva, ya que el ruido es comparable al que se siente junto a un avión de combate durante el despegue.
La mayor velocidad oficial registrada en una carrera de Top Fuel supera los 558 km/h, frente a los más de 372 km/h que puede alcanzar un monoplaza de Fórmula 1 en un Gran Premio.
Los frenos por sí solos no bastan para detener estos vehículos a tiempo. Por eso, al cruzar la meta, los pilotos despliegan paracaídas desde la parte trasera del automóvil.
La desaceleración es tan brusca que, según Callin, se siente "como si alguien te diera una patada en el pecho".
Los pilotos de Top Fuel necesitan reflejos fulminantes y una gran resistencia física para soportar las enormes fuerzas a las que están sometidos.
También necesitan una precisión extrema al volante: deben realizar constantes y minúsculos ajustes para mantener el vehículo en línea recta a velocidades que superan los 480 km/h.
"Todo requiere reacciones instantáneas", explica Callin. "Cuando ya has pensado qué hacer, es demasiado tarde... Tienes que estar completamente conectada con el auto".
Y hace falta tener mucho coraje. Como dice entre bromas a la BBC la rival y amiga de Callin, la piloto suiza Jndia Erbacher, de 32 años, para competir en este deporte hay que tener "cojones".
Callin conquistó en septiembre su segundo título europeo consecutivo de Top Fuel en la pista de Santa Pod, cerca de Northampton, en Reino Unido.
Es la cuarta vez consecutiva que una mujer se alza con el campeonato.
En EE.UU., entretanto, la plusmarquista Brittany Force ganó el campeonato nacional —organizado por la National Hot Rod Association (NHRA)— en 2017 y 2022.
Las carreras de aceleración son "muy poco habituales" dentro del automovilismo, afirma Fran Longstaff, directora de innovación de More Than Equal, una organización que apoya y promueve la participación de las mujeres en el deporte motor.
Ver a mujeres competir y ganar se ha convertido en algo "normal, en lugar de algo excepcional", afirma, también en categorías como Top Fuel, donde han logrado un "éxito sostenido".
Fuente: BBC Mundo
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